Está siendo, sin duda, la pregunta del millón: cuándo abrir las oficinas tras la pandemia. Y en la resolución de esta duda, se han ido dando (y posponiendo) muchas fechas por parte de las grandes tecnológicas.

Aunque enero sigue estando en el horizonte de muchas de ellas (como Amazon, Apple o Google, entre otras), Microsoft ha decidido que no se va a aventurar a dar una nueva fecha y que, por tanto, la reapertura de sus oficinas en Estados Unidos se retrasa de forma indefinida.

Esta es la nueva normalidad”, asegura en un blog Jared Spataro, vicepresidente corporativo de Modern Work en Microsoft, en el que se explica que los empleados de la compañía en EE.UU. podrán seguir trabajando desde casa hasta nuevo aviso.

Cabe señalar que los planes de Microsoft era regresar a las oficinas a partir del 4 de octubre. Sin embargo, y con la variante Delta presente en el país, la compañía ha decidido cancelar estos planes.

“Dada la incertidumbre de COVID-19, hemos decidido no intentar pronosticar una nueva fecha para la reapertura total de nuestros sitios de trabajo en EE.UU. y hacerlo tan pronto como seamos capaces de hacerlo de forma segura basándonos en los consejos de salud pública”, explica.

Tres retrasos

Es la tercera vez que Microsoft retrasa la fecha de regreso a la oficina. En marzo, anunció una reapertura paulatina y no total de su sede de Redmond para el 7 de septiembre. Pero el pasado mes agosto, con la variante Delta extendiéndose por todo EE.UU., se retrasaron los planes al 4 de octubre.

Ahora, Microsoft dice que deja de intentar predecir cuándo el personal podrá volver a sus escritorios. Eso sí, los empleados conocerán, con 30 días de anticipación, cuando pueden volver a sus lugares de trabajo.

El impacto en la colaboración

Además, Microsoft ha llevado a cabo un estudio junto con Nature para analizar los efectos del trabajo remoto en la colaboración. Para realizarlo se han tenido en cuenta datos sobre los correos electrónicos, calendarios, mensajes instantáneos, llamadas de video / audio y horas semanales de trabajo de 61.182 empleados de Microsoft en los EE.UU. durante los primeros seis meses de 2020.

Según sus conclusiones, aunque algunos prefieren trabajar desde sus hogares, era menos probable que las personas colaboraran y hablaran entre sí si estaban en equipos diferentes. El estudio mostró que también se trabajan más horas.

“Nuestros nuevos datos muestran que no existe un enfoque único para el trabajo híbrido, ya que las expectativas de los empleados continúan cambiando”, dijo el CEO Satya Nadella. “La única forma en que las organizaciones pueden resolver esta complejidad es adoptar la flexibilidad en todo su modelo operativo, incluidas las formas en que las personas trabajan, los lugares que habitan y cómo abordan los procesos comerciales”.