La FIFA ha dado un paso histórico rumbo a la Copa del Mundo 2026, después de que firmó una alianza sin precedentes para que los partidos de la máxima justa deportiva sean transmitidos en sitios de páginas de apuestas deportivas con licencia.

El acuerdo marca un antes y un después en la forma en que el organismo rector del futbol explota sus derechos audiovisuales y de datos, al abrir la puerta a un sector que hasta ahora había participado principalmente como patrocinador.

El simple hecho de que la FIFA impulse una alianza directa con la industria de las apuestas, cuando al mismo tiempo sanciona severamente a jugadores, árbitros y oficiales que tengan cualquier vínculo con este tipo de actividades resulta contradictorio.

La relación entre futbol y apuestas vuelve a quedar en el centro del debate, planteando dudas éticas sobre los límites entre la comercialización del espectáculo y la integridad deportiva, justo en la antesala del Mundial más grande de la historia.

El convenio es hasta 2029 y abarcará no solo la Copa del Mundo 2026, sino también otros torneos organizados por la FIFA, como el Mundial Femenil 2027 y competencias juveniles, con vigencia que se extenderá hasta finales de la década.

El objetivo principal de la alianza, de acuerdo con la FIFA, es ofrecer productos oficiales, regulados y seguros, además de fortalecer el control y la integridad de las competiciones mediante el uso de datos certificados en tiempo real.